Un vecino y amigo mío, muy pero que muy experto en el tema, me dijo hace
poco una frase que me impactó profundamente:
“Nuestro pueblo, Las Rozas, podría vivir sin Hospital, pero no sin
estaciones depuradoras de aguas residuales aguas arriba: si no existieran estas
estaciones, no podrían existir aguas abajo núcleos urbanos de más de 50.000
habitantes…..incluido Madrid”
Y esto es así por las bacterias que van aprendiendo cómo resistir a los
antibióticos
Adjunto varios links interesantes sobre este tema:
1.
Las superbacterias que amenazan el mundo se entrenan
en granjas
Artículo sacado de las webs Materia y The New York Times
Hace 30 años, un ataque de la bacteria Acinetobacter baumannii se podía
contrarrestar con bastante facilidad. Un tratamiento con antibióticos comunes,
y la infección remitía. Sin embargo, desde entonces, este microbio, que puede
provocar infecciones del tracto urinario o neumonía, ha incorporado a su ADN 45
nuevos genes de varios tipos de bacteria que lo han convertido en un organismo muy
poco vulnerable a los medicamentos y que supone una
amenaza mortal para muchos pacientes en hospitales de todo el mundo.
Este tipo de superbacterias, que según algunas estimaciones mata a decenas de
miles de personas solo en EEUU, se están desarrollando gracias al entrenamiento
que les ofrecemos cada vez que iniciamos un tratamiento con antibióticos y no
lo completamos hasta aniquilar la infección, o por el uso descontrolado de
estos fármacos como suplemento alimenticio o tratamiento para animales.
Aunque el problema es global, el mayor campo de entrenamiento para estos
microbios se encuentra en China. Ese país es el mayor productor de antibióticos
del mundo y el mayor consumidor, y el uso de estos medicamentos para tratar
enfermedades animales o para favorecer su crecimiento no está controlado. En
China se emplean cuatro veces más antibióticos que en EEUU para uso veterinario,
según asegura un estudio
liderado por Yong-Guan
Zhu, de la Academia China de Ciencias y que publica hoy la
revista PNAS. En ese estudio, un equipo de investigadores ha identificado más
de cien genes que incrementan la resistencia a los antibióticos de las
bacterias en el estiércol y los suelos de varias granjas de cerdos chinas. En
estos lugares, la presencia de estos genes era entre 192 y 28.000 veces
superior a la de granjas en las que no se empleaban antibióticos.
El uso arbitrario de los antibióticos, además de facilitar la aparición de
piezas de ADN que ayudan a las bacterias a mejorar su maquinaria y resistir sus
efectos, facilita su expansión. Como las medicinas solo se absorben de manera
parcial, gran parte de los antibióticos, y los genes que otorgan resistencia
contra ellos, acaban en el estiércol que luego se distribuye en forma de fertilizante
o se filtra a los acuíferos. Además, los movimientos migratorios o el comercio
internacional en un mundo cada vez más pequeño hacen que estos genes que se
gestan en China alcancen sin demasiada dificultad casi todos los rincones del
mundo en poco tiempo.
Los científicos observaron también que el uso de metales como el cinc,
el cobre o el arsénico, añadidos a la alimentación para fomentar el
crecimiento, son un factor más que facilita la aparición y la difusión de genes
que hacen a las bacterias más resistentes a los antibióticos
2. Videoclip sobre cómo se defienden las células bacterianas de los
antibióticos
3. Preguntas y respuestas sobre resistencia a los antibióticos
Un cordial saludo
Alvaro Ballesteros
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