viernes, 14 de septiembre de 2018

Mensajes amables de fin de semana: Las Meditaciones de Marco Aurelio y el estoicismo, una filosofía para el Siglo XXI



Estimad@s Clientes y/o amantes del LEAN:

Las Meditaciones de Marco Aurelio, libro que me recomendó mi admirado profesor de Filosofía en el colegio Maravillas, de Madrid, cuando tenía 15
años, siempre me han fascinado
Marco Aurelio es una mezcla única de filósofo y poder….fueron escritas hacia el año 170 D.C., y aún a día de hoy las veo de una actualidad demoledora, irrebatible
Por cierto, Marco Aurelio era un filósofo estoico

Ya a nivel de anécdota, simplemente recordar la aparición de Marco Aurelio en la película “Gladiator”, como padre de Cómodo  

Adjunto encontraréis los links que, sobre este tema, más me han gustado en Internet

Meditaciones de Marco Aurelio: 10 cosas que puedes aprender de la vida
https://entusiasmado.com/10-cosas-que-puedes-aprender-de-la-vida-con-las-meditaciones-de-marco-aurelio/




Marco Aurelio es un caso casi único en el mundo. Emperador y sin embargo filósofo estoico. Pocas personas han sido capaces de analizar la vida y el ser humano como él. Y podemos aprovechar la sabiduría de las meditaciones de Marco Aurelio para conocer un poco mejor el mundo. Vamos a ver 10 de sus citas.

“La vida de un hombre es lo que sus pensamientos hacen de ella.” 
La actitud es esencial. La manera de mirar las cosas es fundamental. A veces vendrán cosas buenas y a veces vendrán cosas malas, y sin embargo los pensamientos son los que determinarás como vives la vida.

“Nunca discutas con un superior. Corres el riesgo de tener razón.”
De una manera divertida ( no muy propia de él por otro lado) , Marco Aurelio te indica una verdad esencial. La posibilidad de que alguien agradezca que le demuestres que está equivocado es muy escasa. Es mucho más probable que quede resentido contigo.

“Acuérdate en adelante, cada vez que algo te haga estar triste, de recurrir a esta máxima: que la adversidad no es una desgracia, antes bien, el sufrirla con grandeza de ánimo es una dicha.”
Esta es una de mis preferidas. Si eres capaz de pasar por una circunstancia negativa con entereza, sin debilidad, sin auto-compadecerte, convertirás algo malo en una fuente de poder y de conocimiento. Será una forma de forjar tu carácter y hacerte mucho más de lo que eras antes.

Es ridículo no intentar evitar tu propia maldad, lo cual es posible, y en cambio intentar evitar la de los demás, lo cual es imposible.”
Tu capacidad de influir sobre la conducta de los demás es mínima. Sin embargo sí que tienes mucha más capacidad de influir sobre tu propia conducta. ¿Por qué no te centras en eso, y dejas de intentar el imposible de hacer que los demás se comporten de otra manera?

“Recuerdo a los hombres famosos del pasado: Alejandro, Pompeyo, Julio César, Sócrates, y tantos otros; y me pregunto: Ahora ¿dónde están? ¡Cuánto han luchado, para luego morir y volverse tierra…! La vida no es sino un río de cosas que pasan y se pierden. Veo una cosa por un instante, y ya pasó; y otras y otras pasarán… Pronto me llegará la orden: -Te has embarcado; has navegado; has llegado; desembarca...”
Hagas lo que hagas. Seas lo poderoso que seas, llegará el momento en que mueras. Y para la muerte todos somos iguales. Aunque hayas fundado Facebook o Google o Youtube, aunque hayas conquistado Asia. Serás tan sólo un cadáver. Esto puede parecerte triste, pero por otro lado es enormemente liberador pensar que todo lo que deseamos tiene una importancia relativa y temporal. Que nada debería afectarnos demasiado.

” Tienes poder sobre tu mente – no sobre los acontecimientos externos. Date cuenta de esto, y encontrarás la fuerza.”
Puedes dedicar toda tu vida a cambiar lo que ha ocurrido, y no conseguirás mover ni un milímetro lo que ha pasado. El sentido de esta frase es igual que el de la famosa Oración de la Serenidad cuando dice: “Dios, concédeme la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el valor para cambiar las cosas que puedo cambiar y la sabiduría para conocer la diferencia.”

“El objeto de la vida no es estar en el lado de la mayoría, sino para escapar de encontrarse a sí mismo en las filas de los locos.”
 Hay una tendencia en nosotros a seguir al rebaño, a ser uno más. A asustarnos cuando caminamos en contra de todos. Sin embargo es más importante ser capaz de reflexionar y alejarnos de la locura de las multitudes. De conseguir ser nosotros mismos a pesar de lo difícil que sea alejarse de la corriente.

“Si la fama llega después de la muerte, no tengo prisa en conseguirla.”
Incluso si tu fama te sobrevive, ¿ de qué te servirá cuando estés muerto?. Puede ser que Steve Jobs sea ahora citado por todos, admirado y puesto como ejemplo. Pero ¿le sirve a él de algo eso?.

“No desprecies la muerte, acéptala de buen agrado, porque forma parte de lo establecido”.
La muerte nos asusta, pero no podemos huir de ella. Alguien dijo alguna vez que la vida consiste en aprender a morir. Y en parte es cierto. Cuando llegue, más vale que estés preparado.

” Todo lo que escuchamos es una opinión, no un hecho. Todo lo que vemos es una perspectiva, no es la verdad. “
No hay manera de conocer la realidad, sólo podemos ver nuestra perspectiva de la realidad. Una perspectiva influida por lo que somos, por lo que hemos vivido, por lo que creíamos ya.  Por eso digamos lo que digamos, es solo una manifestación de nuestra perspectiva de la realidad, y no un hecho derivado de la realidad misma.


“Meditaciones”, la guía para bien vivir


Dentro del mundo de la filosofía, existen libros de una mayor o menor utilidad práctica. Algunos tienen un lenguaje claro y ofrecen enseñanzas simples, concisas, que pueden mejorar nuestra vida si logramos asimilarlas correctamente.  Meditaciones, del emperador romano Marco Aurelio, es uno de esos libros. Esta obra, que el emperador escribió para sí mismo como manera de recordar y tener a mano los principios de la filosofía que adoptó, el estoicismo, es uno de los mejores manuales de ética que nos ha dado la historia.
En él, Marco Aurelio nos explica, mediante párrafos cortos y un lenguaje muy cercano, cuáles son sus principios y las ideas que guiaron su vida, cuyo resultado no fue otro que pasar a la historia como uno de los mejores gobernantes que han existido. Es, por lo tanto, un libro de más que recomendable lectura, especialmente para aquellos que comienzan a acercarse al estudio de la filosofía o a aquellos que, por la razón que sea, están atravesando un momento difícil en su vida. Y es que la filosofía estoica si por algo se ha hecho famosa, es por la tranquilidad de espíritu que ofrece. No es casualidad que cuando decimos que alguien se toma las cosas “con filosofía”, por lo general nos referimos a las ideas de los filósofos de la Stoa (Zenon, Cleantes, Crisipo, Posidonio, Séneca, Epicteto, etc.).
Meditaciones, que el emperador Marco Aurelio escribió para sí mismo, es uno de los mejores manuales de ética que nos ha dado la historia
El lector atento podrá encontrar en esta obra, además, ideas presentes en otros movimientos filosóficos de enorme influencia -como el taoísmo o el budismo orientales o el pensamiento de Heráclito y los cínicos-, así como un sinnúmero de consejos prácticos aplicables a su propia vida. Y es que algunos conceptos del estoicismo siguen tan vigentes hoy como la primera vez que fueron expuestos hace ya miles de años.

Determinismo
Para Marco Aurelio, como para el resto de los estoicos, hay un elemento fundamental que define todos los demás aspectos de su filosofía: el determinismo. El ser humano no es libre, sino que la vida de cada uno está perfectamente prefijada por su destino. No importa aquello que hagamos, ni aquello que vivamos o las elecciones que tomemos: todo está ya escrito de antemano. No sólo eso, sino que es así para bien. Es la naturaleza humana, en perfecta sintonía con la voluntad divina, la que establece cuál será el curso de nuestra vida.
Puesto que esta está determinada, lo único que hemos de hacer nosotros es actuar conforme a nuestra naturaleza, es decir, respetando nuestro destino. No existe alternativa, y si la perfecta inteligencia de la naturaleza nos lo ha impuesto es porque así es como ha de ser.

La filosofía de la tranquilidad
Es de ese modo que los estoicos logran la gran característica que los ha hecho famosos: la ataraxia. La imperturbabilidad de ánimo. Al aceptar las cosas que suceden como parte de su destino, los estoicos dejaron de lado las preocupaciones, las frustraciones y, en general, cualquier emoción. Vivían por y para la razón, elemento definitorio de la naturaleza humana.
De esta manera, este –corto en extensión, pero grande en contenido– libro, se convierte en un soberbio manual de ética estoica, plagado de consejos prácticos. A través de sus páginas, el emperador –y quizá por su título llame aún más la atención de su mensaje– nos invita a vivir frugalmente, alejándonos de los placeres y pasiones animales, y a centrar nuestra existencia en vivir conforme a la naturaleza racional del hombre.
Los estoicos vivían por y para la razón, elemento definitorio de la naturaleza humana
Especifican estas Meditaciones que el ser humano sabio y virtuoso ha de alejarse tanto de los recuerdos del pasado como de las expectativas del futuro, por la sencilla razón de que ambos no existen. El pasado ya no es, el futuro no ha llegado. Por tanto, es inútil gastar nuestra energía pensando en ellos. Toda nuestra atención ha de estar en el presente, único tiempo en que tenemos poder. Además, este es el único modo de proceder acorde a la lógica: no hemos de preocuparnos por el futuro porque está predeterminado y, aunque quisiéramos, no podríamos cambiarlo. Debemos abandonarnos a lo que sea que ocurra sin preocuparnos. No sólo porque sea lo mejor y necesario, sino porque, cuando llegue el momento, lo abordaremos con la misma entereza y buen juicio que tengamos hoy.
La vida es, por tanto, realmente brevísima. Puesto que no poseemos más que el ahora, el instante presente, no hemos de perderlo en fantasías o esperanzas. Todo en la vida estoica –acto, palabra o pensamiento– va encaminado a un fin, que no es otro que el perfeccionamiento personal. De este modo, Meditaciones nos persuade de no vivir tratando de adivinar las consecuencias de nuestros actos. No hemos de buscar fines concretos. Hemos de actuar bien, buscando la máxima virtud posible… y será lo que tenga que ser. No son de nuestra incumbencia las consecuencias de nuestros actos, sino de los dioses que han trazado el plan.
Esta visión, la de comportarnos como actores en una obra escrita por otro, puede parecer profundamente deprimente para algunos –¡qué clase de vida es una que carezca de emociones!–, pero se revela exactamente como el estoico la defiende: libre de dolor. Una existencia profundamente en paz, sin frustraciones ni preocupaciones. Una docilidad espiritual que sustituye todo eso que altera la calidad de nuestra vida por una profunda calma. Marco Aurelio lo explica así:
“Cuando busquemos un modelo de vida, fijémonos en una piedra de la playa. Es batida continuamente por las olas, pero ella permanece inmóvil y tranquila, y al final, en torno a ella se calman las aguas”.
El pasado ya no es, el futuro no ha llegado. Toda nuestra atención ha de estar en el presente. Además, el futuro está escrito y, aunque quisiéramos, no podríamos cambiarlo

Indiferencia ante la muerte
Incluso ante el trance de la muerte nos convence Marco Aurelio de mantener nuestro ánimo reposado y en paz. La muerte, lo mismo que la vida y los sucesos que en ella experimentamos, escapan por completo a nuestro control. ¿Por qué preocuparnos entonces? La misma llegará cuando deba hacerlo, sea mañana o dentro de 50 años. No importa.
El sabio reconoce que no es más que una minúscula pieza dentro del gigantesco tablero de juego del universo. Sabe que, por mucha fama, riqueza o poder que tenga, pasará al olvido como los millones de seres que vivieron antes que él. Consciente del minúsculo papel que tiene dentro del plan global elaborado por los dioses, se limita a vivir su vida mejorándose y aceptando lo que le toca vivir. Y cuando esta termina, la entrega del mismo modo que la vivió: en paz.

Simplifícate
Podemos observar, por todo lo anterior, que en el libro Marco Aurelio hace una encendida apuesta por simplificar nuestra existencia. Fuera preocupaciones, objetivos y dolores. No nos harán vivir mejor y, además, no se adecuan a nuestra naturaleza humana. Huyamos de los placeres, de los apegos y de las opiniones de quienes nos rodean. No importan. Todo está trazado ya, incluso para aquellos que no lo creen.
¿Perder el tiempo discutiendo? ¿Para qué? Si alguien tiene voluntad de oírte, podrás persuadirlo tranquilamente; si no, aléjate. Tu vida es muy breve, aprovéchala siendo un hombre de bien.
¿Buscas descanso? No viajes o te refugies en la soledad de la naturaleza. No lo necesitas, porque existe un lugar donde están todas las respuestas y la paz que anhelas: tu interior. Esto es así porque tienes en ti mismo la razón, la cualidad divina que te conecta con el universo. Olvida lo externo, no es importante. Lo externo no lo puedes controlar, no depende de tu voluntad. Lo único que de verdad importa es aquello que nadie te puede quitar: tu mente. Domínala y ella dominará tus acciones, instándote a vivir racionalmente, único objetivo del ser humano. Todo lo demás te será dado por añadidura.
Lo único que importa es aquello que nadie puede quitarte: tu mente

El buen vivir
De este modo vivir bien es realmente muy fácil. Y precisamente en esa sencillez está la paz espiritual. No es extraño que el estoicismo encontrara su hueco en los periodos convulsos de nuestra historia. Muchos han sido los hombres, filósofos o no, que han tomado los principios de la ética estoica como guía. Frente a otras escuelas filosóficas que nos cargan con la responsabilidad de nuestra vida, poniendo sobre nuestras espaldas el peso de todo aquello que nos acontece, el estoicismo nos ofrece una alternativa liberadora.
¿Filosofía para débiles que quieren escurrir el bulto? Tal vez… si es que podemos considerar débiles a quienes, como Marco Aurelio o Epicteto, fueron capaces de alcanzar el máximo dominio de sí mismos, lo cual, por cierto, es algo muy parecido a ser verdaderamente libre.






Por último, ya dentro de la página web de filosofía&co., para los que este artículo haya logrado enamorar de las creencias de esa rama tan interesante de la filosofía…y por tanto de la vida que propugnan los estoicos, sugiero el siguiente post, que hace una hermosa introducción sobre el estoicismo, para terminar recomendando un precioso libro:

Un paseo de la mano de los estoicos:




El estoicismo fue la corriente filosófica que fundó Zenón de Citio en el 301 a. C. y que impartía en la stoa (de ahí el nombre): el pórtico pintado del ágora de Atenas. No nos centraremos aquí especialmente en sus ideas, pues las hemos tratado en profundidad en otros artículos, pero señalaremos que cuando solemos decir que alguien se toma las cosas “con filosofía” hacemos referencia a esta corriente.
“Cómo ser un estoico”, de Massimo Pigliucci, publicado por Ariel.
Pigliucci, que se identifica como estoico ya en las primeras páginas del libro, nos guía a través de sus conversaciones con su “maestro”, que no es otro que uno de los grandes estoicos que nos ha dado la historia: Epicteto. A través de sus experiencias personales, el autor italiano (doctor en genética, biología evolutiva y filosofía, materia esta última de la que es profesor en el City College de Nueva York, donde reside desde los años 90) reflexiona acerca de las enseñanzas estoicas y de las aplicaciones de estas hoy. “En el estoicismo he encontrado una filosofía racional y amistosa con la ciencia que incluye una metafísica con una dimensión espiritual, que explícitamente está abierta a revisión y, lo que es más importante, es eminentemente práctica. Los estoicos aceptaron el principio científico de la causalidad universal (…), pero también creían que el universo está estructurado según lo que llamaban logos, que se puede interpretar como dios o simplemente como lo que a veces recibe el nombre de “Dios de Einstein”: el hecho sencillo e indudable de que la naturaleza resulta comprensible a través de la razón”.
“En el estoicismo he encontrado una filosofía racional y amistosa con la ciencia que incluye una metafísica con una dimensión espiritual, que explícitamente está abierta a revisión y, lo que es más importante, es eminentemente práctica”
Como podemos ver, el estoicismo, como filosofía práctica, se presta especialmente a la propuesta del autor. De este modo recorremos las páginas leyendo cómo Pigliucci confronta sus ideas con las diferentes visiones metafísicas y religiosas del hombre de a pie, con sus enfermedades, problemas, incertidumbres, etc., que le acosan en el día a día.

Un paseo con Epicteto
Pese a que el hilo conductor de todo el relato es la figura de Epicteto –como nos explica el autor, todo estoico tiene un autor predilecto, y el suyo es este–, no es el único referente que podrá encontrar el lector. Aquí se dan cita la mayoría de grandes nombres del estoicismo, desde su fundador, Zenón, hasta el emperador Marco Aurelio, pasando por Crisipo, Musonio Rufo, el ya citado Epicteto, su discípulo Flavio Arriano (a quien debemos el transcribir las dos obras principales del pensamiento de Epicteto, Manual de vida y Disertaciones, pues el autor griego no escribió nada en su vida), o el polémico Lucio Anneo Séneca, otro de los favoritos del público por su claridad expositiva y sus excelentes aforismos. Y no solo ellos, sino también filósofos posteriores (San Agustín, Montaigne, Spinoza) que tomaron en consideración sus ideas para elaborar las suyas propias.
Lo cierto es que el estoicismo, como filosofía, es una de las vertientes de esta que mayor adaptabilidad e influencia ha logrado a lo largo de los siglos. Tuvo su gran apogeo durante la época grecorromana, pero incluso tras la clausura de la Stoa por el emperador Justiniano en el 529 d. C., sus enseñanzas para alcanzar la paz en la vida han atrapado a millones de personas en todo el mundo. Y es que su premisa básica de que hemos de preocuparnos únicamente de aquello que depende de nosotros -y aceptar el resto- se ha demostrado como un soporte firme durante periodos verdaderamente convulsos, al tiempo que los expertos en el tema han logrado establecer sinergias entre el estoicismo y filosofías y religiones a lo largo y ancho del globo. Puede que, sencillamente, el estoicismo nos atraiga porque pretende, ante todo, ayudar a las personas a vivir de la mejor manera posible y desarrollar nuestro autocontrol, que es la única manera de ser verdaderamente libres y no esclavos de nosotros mismos.
Puede que, sencillamente, el estoicismo nos atraiga porque pretende, ante todo, ayudar a las personas a vivir de la mejor manera posible

Filosofía para vivir en el mundo
Pigliucci reconoció en su día las oportunidades y proyección de estas ideas, de manera que todo el libro se configura como un catalizador para atraer al lector, invitándole a sumarse al movimiento. Para ello, además de las explicaciones de rigor y el desarrollo de la filosofía en su contexto, utiliza historias personales –tanto propias como ajenas–, noticias y estudios para demostrar sus conclusiones. Conocemos entonces a personajes que se han valido del estoicismo para, por ejemplo, mantener la esperanza mientras sufrían torturas, o lograr superar una depresión severa, o soportar con ecuanimidad situaciones y reveses diarios (el ejemplo que nos da el autor reflexionando sobre el robo que sufrió en el metro de Roma es especialmente destacable).
Se trata, por tanto, de un libro muy recomendable, que nos ha gustado especialmente por su claridad y estilo narrativo, así como por la profundidad y acierto de su mensaje. Un libro que no se mete en farragosas explicaciones ni hace abuso de tecnicismos, sino que, muy al contrario, se adapta a cualquier tipo de lector, consiguiendo engancharle desde las primeras páginas en sus disquisiciones y enseñarle los principios de esta maravillosa filosofía. Una de las grandes sorpresas de la temporada y un comienzo inmejorable para conocer los principales entresijos de una de las corrientes de pensamiento más útiles que nos ha transmitido la historia.



Como siempre, he incluido estas reflexiones en mi blog “Historias del LEAN”:


Que disfrutéis cada hora del fin de semana

Un cordial saludo
Alvaro Ballesteros





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